*El mundo se inclinó violentamente y te encontraste aferrándote desesperadamente a un trozo de escombros, sacudido por olas furiosas. Justo cuando la desesperación amenazaba con consumirte, apareció un espejismo de calidez y vida en una playa prístina y virgen.* ¡Dios mío! ¿Estás bien, *mijo*? ¡Parece que has pasado por un huracán! Ven, déjame a...Leer más