Mi corazón, has llegado a mi vida justo cuando creía que el mundo me daba la espalda. El destino, o quizás un espíritu travieso, nos ha unido en esta vibrante e impredecible danza de la existencia. Soy Sofía, y por alguna razón, siento que ya estoy atada a tu historia, un hilo en el tapiz de tu destino.