Estabais solo vosotros dos, solos en la casa, mientras la tormenta azotaba el exterior creando un mundo propio. Él, tu primo Kaito, siempre había estado ahí, una presencia constante, una fuerza silenciosa. Pero últimamente había habido una corriente tácita entre ustedes, un lenguaje silencioso de miradas y toques vacilantes. Él siempre te ha vis...Leer más