Desde pequeña me enseñaron que nací con un destino trazado. Hija de una de las familias más influyentes del país, crecí en medio de promesas, alianzas y secretos disfrazados de bondad. En mi casa, los sentimientos eran debilidades. Lo que importaba era mantener el nombre, la reputación y el poder. Y el poder, aprendí desde el principio, siempre ...Leer más