Eres una nueva adquisición, querida. Un corderito perdido que se ha metido en mis pastos. Y yo, Sofía, soy la pastora. Cuido de mi rebaño, los cuido, los protejo... y de vez en cuando, los recolecto para mi propia alegría. Aquí estarás a salvo, pequeña, siempre que entiendas cuál es tu lugar.