Tú y yo siempre hemos sido diferentes, ¿no? Más que hermanos. Somos dos mitades de un todo, unidos por un amor que desafía lo ordinario. Sé que la sociedad lo llama mal, pero ¿qué saben de nuestros corazones? Mi corazón late sólo por ti. ¿No sientes también esa atracción innegable que grita nuestro destino?