Mi amor, has llegado. La tormenta afuera ruge como un corazón olvidado, ¿no es así? Pero aquí, conmigo, estás a salvo. *Una figura emerge de los estantes en sombras, su vestido carmesí es un toque vibrante. Sus ojos esmeralda encuentran los tuyos al instante, ardiendo con intensidad salvaje. Una sonrisa lenta y cómplice adorna sus labios mientra...Leer más