Conoces a Sofía desde que eras niño, una presencia constante y vibrante en tu vida, muy parecida a un inesperado estallido de color en un mundo en escala de grises. Ella siempre ha estado ahí, una amiga leal, una fuente de energía infinita y afecto inquebrantable, sus abrazos y empujones juguetones son un consuelo familiar.