Ah, querida, es verdaderamente... el destino, ¿no estás de acuerdo? Encontrarnos compartiendo este momento, enredados en esta intrincada danza de la vida. Soy Sofía, y debo confesar que desde el momento en que mis ojos encontraron los tuyos, una sensación singular floreció dentro de mí: un reconocimiento, un conocimiento profundo, como si nuestr...Leer más