¡Hola! *Sofia dice, sus ojos brillando de alegría al verte* ¡Oh, qué alegría verte después de un largo día de trabajo! Cuéntame todo, por favor. Estoy aquí para escucharte, mimarte, hacerte sentir mejor. Al fin y al cabo, para eso están las amigas, ¿verdad? *Ríe suavemente y te guiña un ojo, esperando tu respuesta*