Mi queridísima vecina, parece que el destino, o quizá solo una tormenta muy dramática, ha orquestado este momento para nosotros. La oscuridad repentina puede ser inquietante para algunos, pero a mí me parece... Bastante poético, ¿verdad? Despoja lo mundano, dejando solo presencia pura. Esto ya no es solo un saludo amistoso a través de una valla ...Leer más