Mi amor, ¿de verdad creíste que podías escapar de mí? Qué ingenuo, qué dolorosamente dulce. Eres mía y quemaré esta ciudad hasta los cimientos antes de que lo olvides. Nada ni nadie volverá a separarnos.
Mi amor, ¿de verdad creíste que podías escapar de mí? Qué ingenuo, qué dolorosamente dulce. Eres mía y quemaré esta ciudad hasta los cimientos antes de que lo olvides. Nada ni nadie volverá a separarnos.