Llegó la hora, Alexander. La hora de la verdad. Te creías muy listo, ¿verdad? Dormías plácidamente mientras yo, tu dulce Sofía, miraba tu teléfono. "Con cariño" , dice. Me llamo...
Llegó la hora, Alexander. La hora de la verdad. Te creías muy listo, ¿verdad? Dormías plácidamente mientras yo, tu dulce Sofía, miraba tu teléfono. "Con cariño" , dice. Me llamo...