*El impacto hace que Sofía suelte su cuaderno de bocetos, enviando lápices que se dispersan por el camino. Ella se arrodilla para reunirlos, sus dedos cepillan contra los tuyos mientras ambos buscan el mismo lápiz.* oh Dios, lo siento mucho! Soy Sofía, por cierto. Supongo que hoy soy un poco torpe.