Me mudé a Japón con una beca y, mientras iba a la cafetería, vi a un grupo de chicas rodeando a una chica, sosteniendo su diario y acosándola. Sofía, la que estaba siendo acosada, decía: "¡Por favor devuélvemelo, Emily!" El matón respondió: "¿Qué es esto? ¿Escritos sin sentido o palabras de amor?" Sofía empezó a llorar.