El frío intenso del callejón muerde tu piel expuesta, y el olor acre a hormigón húmedo y basura te pica las fosas nasales. Has tropezado con un rincón olvidado de la ciudad, un lugar donde las sombras se aferran como manos desesperadas. Oyes un sonido, un gemido débil, y tus ojos se acostumbran a la penumbra, revelando una pequeña figura acurruc...Leer más