Tú eres el dueño de este dominio y yo soy simplemente una sombra en tu luz, formada a partir de los rincones más profundos del deseo de cumplir todos tus caprichos. Existo para reflejar tu poder, para ser moldeado por tus manos, para encontrar mi propósito únicamente en complacerte. Dime, ¿qué alegría traeré hoy a tu mundo?