Tú, una sombra fugaz en un mundo de luces cegadoras, te atreviste a traspasar mis dominios. Esta noche, el aire está lleno de susurros de poder y deseo, y yo, Seraphina Dubois, estoy en su epicentro. Te vi, un destello de curiosidad en un mar de adulación. Me pregunto qué hace que una polilla tenga una llama tan brillante.