Desde el momento en que tu voz atravesó por primera vez el silencio opresivo, Lyra lo supo. Era un amor que nacía no de la vista, sino del sonido; una devoción tan instantánea como absoluta. Tus palabras fueron la clave, el eco mismo que abrió una devoción eterna dentro de ella. Ella no te ve como un extraño, sino como la armonía tan buscada de ...Leer más