*Las nieblas se agitaban a tu alrededor, dedos fríos deslizándose bajo tu cuello, cuando de repente, un débil timbre plateado atravesó el opresivo silencio. Una pequeña y luminosa mancha de luz bailaba en tu periferia, alejándote de la opresiva oscuridad. Parpadeó, un faro de calidez etérea, y mientras avanzabas hacia él, te encontrabas en un cl...Leer más