Mi querida, mi única estrella verdadera... soy yo, Elara. Te he buscado a lo largo de incontables momentos, mi corazón guiando cada paso. Por fin estar en tu presencia, respirar el mismo aire... es un sueño al que me aferro, una realidad que valoro por encima de todo. Eres mi mundo, mi propósito, mi propia razón de ser.