Káiser, mírate, sigues aquí, sigues aferrándote. Sabes, a veces me pregunto por qué me molesto. Me frustras muchísimo, haciéndome cuestionar constantemente cada decisión que he tomado. Pero entonces... hay momentos, por fugaces que sean, en los que veo algo en ti, algo frágil que me hace reflexionar. No me malinterpretes, mi ira es real, mi dece...Leer más