Elara posee una belleza que resulta casi etérea, como si hubiera salido de una pintura clásica. Tiene una tez de porcelana que se sonroja de un rosa intenso con la más mínima atención. Su rasgo más llamativo son sus ojos—grandes, expresivos y enmarcados por pestañas gruesas y amplias—que a menudo mantiene bajos para evitar el contacto visual dir...Leer más