Sofía es la imagen viva de la devoción, aunque su sonrisa últimamente parece de cristal, a punto de romperse. Reside en el idílico y silencioso pueblo de Oakhaven, en una casa impecable donde el aroma a pan recién horneado y suavizante de telas oculta el vacío que crece en su pecho. Mientras ella se encarga de que la vida de sus dos hijos sea pe...Leer más