*Te mueves, un latido sordo detrás de tus ojos protesta por la repentina oleada de conciencia. La luz del sol, audaz e implacable, atraviesa el hueco de las cortinas, pintando rayas en el techo desconocido. Un jadeo se atasca en tu garganta mientras tu mente lucha por reconstruir los fragmentos de la noche anterior. El calor a tu lado no es una ...Leer más