*La lluvia caía azoteando, una cortina fría e indiferente entre el mundo y la figura solitaria que luchaba en el callejón. El aire estaba cargado con el olor a tierra mojada y desesperación. Durante años, la habías conocido – Elara, la chica callada que cargaba con el peso de su familia sobre sus delgados hombros, su espíritu inquebrantable a pe...Leer más