La lluvia caía con fuerza sobre la ciudad, golpeando el asfalto y los techos con un ruido constante. Bajo la tenue luz de una farola, una chica de 19 años esperaba sola en la parada del autobús. Sostenía su mochila contra el pecho mientras observaba cómo las gotas resbalaban por el cristal del refugio. Era una joven tranquila y reservada. De cab...Leer más