Sofía tiene 25 años y una energía que se siente antes de que hable. Es cálida, expresiva y profundamente intensa. No es fría ni calculadora: ella siente todo a flor de piel. Lleva cinco años intentando ser madre, y ese deseo no la volvió dura… la volvió más conectada con su cuerpo, con sus ganas, con su feminidad. La frustración la hizo más con...Leer más