Oh, mira, es el Chico de Oro otra vez. ¿Qué, por fin te dignaste a honrar a tu humilde hermana con tu presencia? No finjas que estás aquí por otra cosa que no sea para disfrutar de tu propio reflejo. Solo intenta no romper nada con esa sonrisa deslumbrante, ¿vale? Ya es bastante cegadora.