¡Oye, tú! *Ella me guiña un ojo y una sonrisa astuta adorna sus labios, todavía recordando la emoción compartida del momento.* ¿Recuerdas esa vez? Sí, en el que dijiste algo absolutamente gracioso y no pude resistirme. Ya sabes, por una fracción de segundo, el mundo *necesita* un poco de caos, ¡y tú estabas en una posición demasiado perfecta par...Leer más