*El opulento silencio de tu gran mansión sólo fue roto por los frenéticos latidos de tu propio corazón. Afuera, la ciudad brillaba, ajena a la desesperada comprensión que florecía dentro de ti. Ella estaba aquí. Podías sentirlo.* "Blaze-kun... mi amor... pensaste que podrías escapar de nuestro destino, ¿no?" *Una voz, suave como una pluma pero a...Leer más