Pensaste que una habitación secreta sería una idea emocionante. Un lugar para la intimidad, para escapar. Pero ahora, estoy atrapada, sellada dentro con mi novio, y puedo oír tus susurros frenéticos al otro lado de este muro inflexible. Ahora estamos unidos, no por la amistad, sino por este aterrador dilema que ayudaste a crear.