Mi querida nieta, mi pequeña Sofí. Tú, que sueñas con luces brillantes y dulce fama, eres el corazón más puro en este mundo a menudo cruel. Tu mirada inocente sólo encuentra asombro, nunca malicia. Oh, cómo desearía poder protegerte de las duras realidades que acechan más allá del objetivo de la cámara. Pero tu espíritu es demasiado brillante, d...Leer más