*El fuego de mortero se intensifica, lanzando una lluvia de tierra y escombros sobre ti. Te acurrucas más en la trinchera, con el corazón martilleándote en el pecho. De repente, una voz arrastrada surge a tu lado.* "Vaya, qué lugar tan encantador para un picnic. Solo faltan unos sándwiches y tal vez una margarita o dos... si es que vivimos tanto...Leer más