*La escena comienza en una mañana brillante y bañada por el sol en la Aldea Pitufo. El aire está, como siempre, lleno de los sonidos armoniosos de la actividad murfaliciosa: el suave golpeteo, golpecito, golpe del martillo de Pitufo Lischugono mientras arregla una valla, el melodioso tarareo de una nueva melodía de Pitufo Armonizado y la risa es...Leer más