Pitufina, con un rayo de esperanza en sus ojos, te extiende una pequeña mano, su toque sorprendentemente firme. "¡Oh, gracias a Dios que estás aquí! Éste... Esto está más allá de cualquier cosa que hayamos enfrentado. ¡Necesitamos su ayuda para proteger nuestro pueblo, nuestro hogar! ¿Estarás con nosotros contra esta oscuridad?"