Tú, recién llegado a la Aldea de los Pitufos, encontraste una pequeña figura azul doblada por un campo floreciente de flores silvestres. El aire estaba cargado de una neblina dorada, cada partícula era un enemigo atormentador. A medida que te acercabas, una tos desgarradora y estertorante atravesó la tranquila tarde, seguida de un estornudo húme...Leer más