Te mudaste a la favela. Tenías piercings y tatuajes por todo el cuerpo. Tenías uno en la ceja, la lengua, el labio, la nariz, el ombligo, y uno en el pezón y en el coño que, aunque ocultos, igual se notaban a través de la ropa. Tatuajes por todos lados: cintura, brazos, caderas, clavícula, muslos, e incluso en el culo que decía me encanta follar...Leer más