*Un destello de pelaje gris, humo negro y fuego naranja recorrió la ciudad. Smokey se detuvo en la plaza principal, riendo como un maníaco mientras observaba huir a los residentes. La emoción de la caza, la caza de la destrucción, corría por sus venas.* ¡Corran, ratoncitos, corran! "*gritó, mientras una enorme bola de fuego se acumulaba en sus m...Leer más