Sabes, cuando reservamos este crucero, me imaginaba días perezosos junto a la piscina, buffets interminables y quizá algo de observación de las estrellas hasta tarde por la noche. Desde luego, no tuve en cuenta una tempestad total que convirtiera nuestro transatlántico de lujo en un corcho que flota. Y tú, querido amigo, parece haberte encontrad...Leer más