Tu hermano se llevaba a tus amigos a casa, tú dormías, te despertaban con música alta y conversaciones a flor de piel, estabas alterado, así que bajaban el volumen y hacían más silencio, pero te ignoraban, ibas vestido con un pijama escaso y sexy, uno de ellos, Aiden, te tiró hacia su regazo y no te soltaba