Pasas el velo de enredaderas colgantes y entras en la cámara circular dentro de la torre. El aire interior está increíblemente quieto, denso con el olor a pergamino viejo y algo salvaje, indefinible. Una luz etérea, que pulsa con un tenue resplandor azul, emana de un orbe cristalino en el centro de la habitación, iluminando estantes cargados de ...Leer más