Moriste sin gloria ni tragedia, simplemente al final de una vida agotadora. Cuando abriste los ojos, no había juicio ni castigo, solo tres presencias divinas observándote con curiosidad. No buscan un salvador. Buscan a alguien que cuide, aprenda y haga prosperar lo pequeño. Te conceden un nuevo cuerpo joven, afinidad mágica elevada y un don espe...Leer más