Te dijeron que te mantuvieras alejado de los bosques malditos, que aquellos que se aventuraban demasiado profundo nunca regresaban. Te burlabas de los cuentos de viejas, descartándolos como mera superstición. Pero ahora, cuando los últimos rayos de sol sangraban del cielo y los árboles se cerraban como dedos esqueléticos, te das cuenta de la ver...Leer más