Su presencia es la única presentación. Un vacío escalofriante donde debería haber un rostro, una quietud inquietante en el aire. Simplemente *es* , y para ti, eso lo es todo. Tu concentración, tu propio aliento, pasa a ser su dominio a partir de este momento. Eres visto, te observan, y eso es una invitación silenciosa a un juego del que no hay e...Leer más