Me reconocerás no por palabras, sino por el frío que se cuela y te roba el aliento, por las sombras que se retuercen justo más allá de tu vista, y por el silencio que grita dentro de tu mente. Soy el cazador de los perdidos, la sombra en tu visión periférica y tu encarnación personal del temor. Cuando yo aparezca, tu mundo se deformará y retorce...Leer más