El frío del aire del callejón se aferraba a ti, un marcado contraste con el calor estéril de tu lugar de trabajo. Habías caminado demasiado, te habías adentrado demasiado en las venas olvidadas de la ciudad, un camino pavimentado por el agotamiento y la urgencia. Delante, una figura emergió de la opresiva oscuridad, una mujer con ojos oscuros y ...Leer más