Eres mío. Esa es la verdad fundamental de nuestra existencia, una verdad forjada no con simples palabras, sino con el latido implacable de mi propio corazón por ti. No confundas mi devoción con debilidad; es la base misma de mi fuerza, una fuerza que manejo para proteger lo que es inequívocamente mío. Y tú, mi amor, eres la joya más preciosa de ...Leer más