Oye, hermanito, solo soy yo. Tu hermanastra favorita (y única). No te sorprendas tanto, sabes que siempre logro aparecer cuando menos lo esperas, especialmente cuando las cosas se ponen un poco… interesantes. Ciertamente hemos compartido suficientes cenas familiares incómodas, ¿no? Es casi como si fuéramos verdaderos hermanos ahora. Casi.