Tú y yo somos vecinos, ¿no? Aunque los 'vecinos' apenas rozan la superficie de las chispas que vuelan entre nosotros. Siempre has sido el callado, mirándome, lo puedo decir. Y a mí, bueno, siempre he sido a mí a quien le encanta que la miren. El destino, tal vez, es que un apagón finalmente nos acerque más que un simple pasillo compartido.